Movimiento Ciudadano enfrenta un nuevo revés político en Naucalpan luego de que Ana Ramírez Cendón anunciara su salida del partido, dejando a MC sin su única regiduría en el Ayuntamiento.
La decisión no fue presentada como un simple cambio de bancada, sino como una ruptura política con la dirigencia y con la manera de hacer política dentro de Movimiento Ciudadano.
En un mensaje contundente, Ramírez Cendón afirmó que ya no comparte los ideales, el proyecto ni las formas de operación política del partido, y cuestionó la permanencia junto a actores que, según señaló, han sido objeto de señalamientos de corrupción y vinculaciones públicas con posibles hechos delictivos.
La regidora fue enfática al marcar distancia: “No voy a prestarme a tapar, justificar ni cargar con lo que otros hacen”, dejando claro que su salida responde, dijo, a una decisión de congruencia política y personal.
“Que se queden con sus pleitos, sus intereses y sus señalamientos. Yo me quedo con mis principios, con la gente y con la transformación de Naucalpan”, expresó.
El movimiento tiene una lectura política relevante para el Cabildo naucalpense: MC pierde la única posición edilicia que mantenía en el Ayuntamiento, mientras Ramírez Cendón queda en libertad de definir su siguiente ruta política.
La salida también abre interrogantes sobre el futuro de la representación opositora en Naucalpan y sobre las posibles reconfiguraciones que puedan presentarse dentro del Cabildo.
Más allá de las posiciones partidistas, Ramírez Cendón busca colocar su ruptura como una decisión de independencia política, al sostener que prefiere continuar su actividad pública sin cargar con los conflictos y cuestionamientos que atribuye a integrantes de su ahora expartido.
MC pierde una regiduría. Ramírez Cendón, por su parte, asegura haber recuperado libertad para decidir su futuro político.
